Filósofos, líderes religiosos, psicólogos y grandes pensadores nos han dicho siempre que debemos dominar el arte de ser feliz.
¿Es tan difícil lograrlo que se ha dedicado tanto tiempo en esta búsqueda? Evidentemente así es.
Los seres humanos, por causa de todo tipo de cosas, somos tendientes a destacar todo lo malo, lo incómodo, lo desagradable, etc., antes de ver las cosas buenas de la vida.
Esto nos lleva a intuir que el problema por el que no alcanzamos niveles reales de satisfacción, radica en nuestra mente.
Se nos ha dicho que el camino a la felicidad está en el desapego. En no permitir que el deseo nos conduzca por el ruinoso camino de la insatisfacción. Esto es cierto desde el punto de vista de que algunos somos capaces de darlo todo, sin medir las consecuencias, tras un objetivo poco realista.
Puedes estudiar y aplicar cada precepto de la Ley de Atracción o de la metafísica, o de l´cualquier escuela o corriente del desarrollo personal, pero una cosa es cierta, si nuestras metas nos suenan inalcanzables a nivel mental, hemos sembrado la semilla del fracaso.
Un buen comienzo siempre será el descubrir en qué somos buenos. Todas las personas hacemos algo mucho mejor que los demás. El reparto de talentos y habilidades fue cuidadosamente realizado y cada individuo es especial para una tarea específica.
Existen personas con talento para el arte. Excelentes pintores, escritores, músicos, bailarines, etc. Cada uno con una cualidad especial. UNICOS e IRREPETIBLES, que si descubrimos esa habilidad y la potenciamos, no existe un límite para nuestro talento.
¿Ya descubriste cuál es el tuyo?
No es fácil, sobre todo porque tendemos a hacer lo que LOS DEMAS consideran que es aceptado. Sin embargo, una introspección seria nos irá revelando esas cualidades que siempre han estado ahí, pero que nunca hemos atendido por la razón qu sea.
Cuando cumplí los 48 años, me encontré conque mi vida estaba muy lejos de lo que yo deseaba.
A nivel físico presentaba un sobrepeso bastante exagerado y un estilo de vida sedentario, que ponía en peligro mi propia existencia.
Un día, un par de amigos me hablaron de la necesidad de hacer ejercicio. Una cosa lleva a otra y finalmente me encontré practicando Tai Chi. Al ver lo que hacían compañeros mas avanzados, la frustración ante lo inalcanzable se apoderó de mi.
Poco a poco, con un pequeño esfuerzo diario, logré asimilar la enseñanza y llegar a manejar varios estilos y armas, lo que provocó un cambio radical en mi vida. Cuando decidimos intentar algo nuevo, algo diferente y logramos progresos, nuestra autoestima se incrementa y nuestra mente se abre a una serie de nuevas posibilidades y comenzamos a intuir que “NO EXISTEN LIMITES”.
Quiero compartirte un video de un hombre realmente excepcional. No por sus logros deportivos o su notoriedad.
Simplemente porque es un hombre que ha encontrado la ruta hacia el arte de ser feliz y lo explica de manera divertida y muy precisa.
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